Reabrió sus puertas el templo del Señor de los Milagros, tras el incendio que movilizó al pueblo
Desde ayer miércoles en la tarde, la vida cotidiana en esta cabecera municipal se reanudó, y hasta se retomaron las actividades de campaña; pero nadie hablaba de otra cosa que no fuera el siniestro, cómo se combatió, que la lumbre no llegó propiamente a la nave del templo y que la efigie del Cristo crucificado estaba a salvo.
Como se informó ayer aquí en Con Todas sus Letras, una explosión, al parecer de un tanque de gas y un incendio en la parte norte y la parte oriente del templo del Señor de los Milagros, movilizó a la población de este municipio, cuyos fundadores no lograron ser vencidos, ni por el volcán Paricutín.
De acuerdo a las versiones de los pobladores todo se habría iniciado en un taller de cerería, en donde se elaboran veladoras, pero no se sabe aún a ciencia cierta como comenzó todo.
Los hechos se registraron la mañana de ayer miércoles 21, cuando
tras un estallido, el fuego se extendió por los sectores norte y oriente del
mencionado inmueble, cuya efigie de un Cristo crucificado ha convertido este
lugar en un polo de turismo religioso, de relevancia nacional.
La primera respuesta estuvo a cargo de
pobladores y elementos de Protección Civil y Bomberos Voluntarios sanjuanenses,
quienes en forma sorprendentemente veloz, se organizaron hasta sofocar el
fuego.
Mientras unos apagaban las llamas, otros
proporcionaban agua embotellada, alimentos y pipas para combatir la lumbre.
En cuanto el incendio se sofocó comenzó el
retiro del material incinerado, mediante camiones de carga que la propia
población proporcionó.
En las tareas de combate tomaron parte los
miembros del Cuerpo Voluntario de Bomberos de San Juan Parangarícutiro, que en
un 85 por ciento está conformado por trabajadores de las diferentes empresas,
de la comunidad indígena de San Juan; paramédicos y bomberos de Protección
Civil y por supuesto los habitantes de este sitio.




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